viernes, 31 de agosto de 2012

fuimos grandes cuando el mundo nos era insignificante.

A veces es lo que pasa cuando quieres demasiado a alguien,que esperas tanto el momento adecuado,que cuando llega;todo lo anterior vivido se quema,y el aroma de ello pervive para siempre.
Ese instante en el que mi risa interrumpía cada beso que me dabas,el numero de pulsaciones por segundo cuando estabas a punto de llegar,y que fué de lo nerviosa que me ponia cuando estaba a tu lado,y de esos 'hasta mañana' que se pintaban de lágrimas,las caricias en la mejilla que decían mucho mas que las palabras y las llamadas perdidas repentinas de por la noche,cuando la luna se esconde porque no quiere que la molesten,cuando tú y yo nos amábamos con cada beso,cada beso esparcido sobre la almohada,como un recuerdo mas.
Y que me dices de los besos en la frente con sabor a 'no te vayas nunca',eso si que son besos de película,no hace falta comerse la boca en cada despedida para demostrar lo que amas a una persona,a veces tan solo tienes que hacerle ver,que vas a estar ahí siempre,que nunca vas a dejar de intentarlo por muy dura que sea la distancia,que el tiempo es pasajero,y que todo lo que os ha llevado hasta ahí,puede soportar hasta lo que haga falta,porque el que la sigue,la consigue.




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