domingo, 10 de febrero de 2013

Por tus noches en mis manos.

Y ahora me dicen,que qué somos,que donde han ido a parar esos años,dónde quedaron las noches sin parar de hablar,contándonos cómo hacía ahí afuera y lo poco que importaba mientras te tenía sonriendo encima de mi hombro.
Y me dicen que acepte,que niegue todo lo que ha pasado hasta ahora,que lo olvide,pero sé que soy más fuerte que eso,y si he aguantado hasta aquí,si cada mañana a las 5 abría los ojos para escucharte como si me estuvieses mirando desde el otro lado de la cama,yo sé que si he hecho todo esto es por algo,todo esto que sé que no haría con nadie más,que solo tus manos saben parar mi tiempo,y ahora va despacio,despacio pero sin tí.
Te veía caminar por los pasillos de mi casa,veía como posabas tu mirada encima de la mesita y te dejabas ser totalmente tú mientras apagaba la luz,me acuerdo de tus pies fríos,que más tarde dejaban de estarlo por unirse a los míos,me acuerdo de tus ojos,que dentro de las sabanas parecían estrellas,pero fugaces en algunos instantes,y el cielo demasiado infinito como para poder amarte de 9 de la mañana a 1 y media de la tarde.
Él siempre decía que no teníamos nada en común,tan solo el amor que sentíamos,que para ambos era como un mundo entero de imposibles hechos ceniza,posibilidades y oportunidades.
Yo veía mucho mas en sus ojos que cualquier otro ser con capacidad de amar,veía un hogar,y así me hacia sentir cuando me miraba,me hacía sentir 'en casa'.Realmente yo dejé de buscar en el momento en el que le conocí,no sé que fue,no tengo ni idea de que pudo ser lo que me ha trastornado durante todo este tiempo,pero podríamos empezar por sus labios,o sus labios marcándose en mi piel como el compás de una canción en los pies de un bailarín.
Dicen que 'ME ENAMORÉ' y otras cosas así,vale,aquí lo que yo pienso:
Al principio fuimos compañeros de vuelo,compartimos historias,viejas sensaciones y algún que otro café matutino,o un buen desayuno lleno de azúcar y chocolate,lo importante es,que no dejábamos de hablar.En lo que duró todo esto supe de él hasta la mezcla de colores que tenia alrededor de la pupila,de que le encantaban las caricias por la espalda,que le toquen el pelo,y  la música que le corría por las venas,quería con locura a su mascota,y a sus amigos del alma por supuesto,era una persona de las que cuando quiere,quiere a lo grande,y debo decir que me pareció una persona maravillosa,amaba el mundo pero en su estado natural,sin maldad ni hipocresía ni restos de odio por las aceras,amaba el amor en su puro estado,amaba las cosas buenas de la vida,y las malas nunca las veía tan malas,y  recuerdo como se sonrojaba al decirle que sus manos estaban volviéndome loca por momentos.En definitiva,en horas se había convertido ya en el destino de mi viaje,ya no quería volver atrás,tampoco adelantarme a los acontecimientos,tan solo quería disfrutar mas de él,y disfrutar de lo que me contaba,de lo que estaba aprendiendo junto a él.
Por eso nos enamoramos,aceptamos el amor que creemos que merecemos,pero cuando esta sensación nos va invadiendo es cuando el tiempo se detiene solo,aunque esa persona no esté,y echas de menos,pero si de verdad quieres a alguien,aguantas lo que haga falta e intentas estar bien con esa persona siempre,y es así.
QUERER EN LA MISMA PROPORCIÓN.



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